El poder de la intención. La docena de Wayne Dyer

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“Cuando cambias tu forma de ver las cosas, las cosas que miras cambian”.

A continuación os compartimos doce enseñanzas del doctor Wayne Dyer para conectar con la intención y conseguir lo que queremos que os pueden resultar muy transformadoras:
1- Desea más para los demás que lo que deseas para ti mismo.

Desea para los demás todo aquello que sientes que te falta, ya sea amor, dinero, salud… Lo que sea que desees en tu vida, quiérelo más para los demás que para ti mismo. Así es como se eleva el nivel de conciencia.

2- Piensa desde el final
Imagínate a ti mismo con el resultado final, actuando como si ya lo tuvieras. Visualízate como si lo que deseas ya lo tuvieses. Imagínate haciendo lo que quieres. Empieza a verte rodeado de la gente, los acontecimientos y las cosas que te gustaría tener.  Siente que ya está aquí, porque todo lo que sientes que falta en tu vida ya está aquí.
3- Ser un apreciador de la vida.
Busca lo valioso. Cuando nos apreciamos nos hacemos valiosos. Busca lo que es valioso en lugar de despreciable. Al igual que las cosas se aprecian (suben de precio) y se deprecian (bajan de precio), lo que tú aprecias sube de valor.
4- Mantente en sintonía con la energía de la Fuente.

Tu misión es estar en un estado de armonía con esto, recordando que es así como piensa tu fuente.

5- La Resistencia: todo pensamiento distinto de la Fuente, es Resistencia. Si no es desde el Amor, es Resistencia.

Todo pensamiento  distinto de aquel del que emanamos  es resistencia. Cada pensamiento no amable, poco creativo, cada juicio, miedo, depresión… nos desconecta de la fuente y de nuestra intención.

6- Imagínate rodeado de las condiciones que quieras crear.
Eres uno con tu fuente que todo lo crea, uno con todo. No puedes ser otra cosa. Siempre somos uno con la fuente de la intención, ya que no puede ser otra cosa que no es.
7- Comprende el arte de la permisividad. Elige el camino de menos resistencia.
Permitir quiere decir tomar el camino de menor resistencia. Tenemos que ser permisivos con nosotros mismos. “Aquí estoy yo, aquí está la fuente.”
8- Practica la humildad radical.
No somos este cuerpo que ocupamos. No eres esta mente en la que te encuentras. No eres ninguna de las posesiones que tienes. Somos una fuente divina.
9- Mantén un estado de generosidad y de vida.
Sé agradecido por todo lo que se presenta. Permanece en un estado de generosidad y gratitud en tu vida porque no hay nada más generoso que lo que nos permite pasar de la fuente infinita al mundo material y volver.
10Ten presente que el problema no se resuelve con vergüenza.
Cualquier problema que tengas, cuando tienes vergüenza, estás usando la energía más baja que existe en el universo. La vergüenza nos impide elevarnos a un estado de conciencia superior.
11- Juega al juego de la afinidad
Pregúntate siempre si estás emparejado con la fuente y compenetrado con la fuerza de la intención.
12- Medita

Haz de la meditación una práctica en tu vida. Siente y vive el silencio. La meditación es esencial porque es tu manera de mantenerte conectado a la fuente. En el silencio no hay dicotomías. El silencio no se puede dividir…

El arte de amarte a ti mismo

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Un tiempo vendrá
en el que, con gran alegría,
te saludarás a ti mismo,
al tú que llega a tu puerta,
al que ves en tu espejo
y cada uno sonreirá a la bienvenida del otro,
y dirá, siéntate aquí. Come.
Seguirás amando al extraño que fuiste tú mismo.
Ofrece vino, Ofrece pan. Devuelve tu amor
a ti mismo, al extraño que te amó
toda tu vida, a quien no has conocido
para conocer a otro corazón
que te conoce de memoria.
Recoge las cartas del escritorio,
las fotografías, las desesperadas líneas,
despega tu imagen del espejo.
Siéntate. Celebra tu vida. 

El amor después del amor,  Derek Walcott

 

Fotografía: Esther Fernández