El arte de cuidarte a ti mismo: beneficios de la autocompasión (I)

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Vivimos en un mundo donde es importante la confianza y la seguridad en uno mismo, pero que deja a un lado la autocompasión. En nuestro sentido del yo, la mayoría de nosotros tenemos un lado que está a nuestro favor. Nos alienta y nos apoya. Nos ayuda a luchar por lo que queremos y cree en lo que podemos lograr. Sin embargo, a menudo también hay una fuerza opuesta en cada uno de nosotros que puede ser nuestro peor enemigo. Nos insulta, critica, cuestiona y nos socava. Nos impide perseguir nuestros objetivos y nos castiga por nuestros errores. A esto se puede sumar la voz crítica de los demás hacia nosotros, desencadenando que seamos más críticos si cabe de una manera que no resulta beneficiosa para nuestro desarrollo personal. ¿Cómo podemos lidiar con esto?

Al fomentar la bondad, podemos evitar juzgarnos con esa dureza, y podemos volver a esta actitud bondadosa y compasiva en cualquier momento en que la vida no siga nuestro camino. “No siempre podemos obtener lo que queremos. No siempre podemos ser quienes queremos ser “, dice Kristin Neff. “Cuando esta realidad es negada o resistida, el sufrimiento surge en forma de estrés, frustración y autocrítica. Sin embargo, cuando esta realidad es aceptada con benevolencia, generamos emociones positivas de amabilidad y cuidado que nos ayudan a sobrellevar la situación “.

“Autocompasión es tratarte con la misma bondad, el mismo cuidado y preocupación que le demuestras a un ser querido”.

Kristin Neff

 

 

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Las investigaciones muestran que la autocompasión tiene muchos beneficios, que van desde menos pensamientos depresivos y más optimistas, mayor felicidad y satisfacción en general hasta mayores habilidades sociales y emocionales y mejoras en la salud física. Específicamente, algunos efectos positivos observados por los estudios son:

  • Reduce la ansiedad, la depresión y el estrés.
  • Aumenta la motivación
  • Fomenta comportamientos que mejoran la salud
  • Aumenta la felicidad
  • Mejora la imagen corporal
  • Mayor sabiduría e inteligencia emocional
  • Mejora la autoestima
  • Mayor optimismo
  • Fomenta la resiliencia

La autocompasión implica reconocer tu propio sufrimiento, faltas y errores y responder con amabilidad, cuidado y comprensión. Es hablarte y tratarte como si fueras un amigo. Es ver tus problemas y errores como parte de ser humano. Con frecuencia se confunde autocompasión con debilidad, pero es completamente lo opuesto, dice la doctora Kristin Neff. “Cuando uno está en la trinchera, ¿quiere un enemigo o un aliado?”.

 

 

 

El arte de sentirte

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“Siéntate y siéntete, solo eso”.  Este fue el consejo que me dio mi primer maestro de meditación.  Sentarte en silencio y sentirte es regresar a tu hogar, a tu santuario interior, a tu esencia. Desconectar de esa inmediatez que exige el mundo actual. Desconectar de la tiranía del teléfono móvil y de todas las exigencias externas para conectar con tu sabiduría interior.

“El único verdadero viaje de descubrimiento consiste no en buscar nuevos paisajes, sino en mirar con nuevos ojos”. Proust

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Al principio te cuesta ponerte a meditar, ya que estas acostumbrado a estar en el modo hacer, pero te has comprometido y encuentras tu momento.

Te sientas en silencio y permaneces inmóvil, a pesar de esa voz que te dice una y otra vez lo que tienes que hacer, esa voz que te grita falsas necesidades… pero tú permaneces inmóvil.  Y así  te das cuenta de que ese simple acto de permanecer sentado y no seguir a los pensamientos que te llaman con urgencia, te hace sentir, de alguna manera, más libre, con las riendas de tus emociones. De este modo vas creando tu isla de calma y bienestar, día tras día, vas creando un lugar al que deseas ir cada día y que está en tu interior, esperándote, pase lo que pase.

Sentarte y sentirte, y estar con lo que surja en tu interior, tristeza, alegría, ira… lo que sea. Dejarlo ser. Todo pasa. Todo cambia.

Meditar, dejar de ir en piloto automático y pulsarte a ti mismo. Tomar consciencia de tu narrativa interior, recuperar tus sueños, tus metas, tu verdadera brújula… la vida que quieres.

Te animo a que te sientes y te sientas cada día, a que practiques la meditación, para cultivar claridad y así poder conectar con lo que verdaderamente eres y quieres, y para que no te pierdas en lo que esperan los demás de ti.

Esther Fernández

El Arte de la madurez espiritual

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Le preguntaron a Rumi, maestro espiritual persa del siglo XIII:

¿Qué es el veneno?: – Cualquier cosa más allá de lo que necesitamos es veneno. Puede ser el poder, la pereza, la comida, el ego, la ambición, el miedo, la ira, o lo que sea…

¿Qué es el miedo?: – Es la no aceptación de la incertidumbre. Si aceptamos la incertidumbre, se convierte en aventura.

¿Qué es la envidia?: – Es la no aceptación de la bienaventuranza en el otro. Si la aceptamos, se torna en inspiración.

¿Qué es la ira?: – Es la no aceptación de lo que está más allá de nuestro control. Si aceptamos, se convierte en tolerancia.

¿Qué es el odio?: -Es la no aceptación de las personas como son. Si las aceptamos incondicionalmente, a continuación, se convierte en amor.

¿Qué es la madurez espiritual?:

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El arte de cultivArte: Vivir con bondad

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“En la bondad se encierran todos los géneros de sabiduría”. Ernesto Sábato

Siguiendo con la metáfora del jardín del post anterior  https://mindfulnessartes.wordpress.com/2018/03/25/el-arte-de-cultivar-buenos-habitos-cultivarte/ ,  para desarrollar paz y quietud en la meditación, se requiere una conciencia bondadosa. Por ello, la mayoría de los buenos maestros de meditación fomentan una conciencia cálida, amable y amistosa. La bondad es una de las cualidades más poderosas que puedes cultivar.

Recordemos que el cerebro es como velcro para las experiencias negativas, pero un teflon para las positivas y que la buena noticia es que puedes romper este sesgo cultivando optimismo.

Una de las cosas más importantes que ha descubierto sobre la amabilidad y la ternura, Richard Davidson, doctor en Neuropsicología, investigador en neurociencia afectiva es que se pueden entrenar a cualquier edad. Los estudios nos dicen que estimulando la ternura en niños y adolescentes mejoran sus resultados académicos, su bienestar emocional y su salud.

El ser humano forma parte de la totalidad, llamada por nosotros Universo, una parte limitada en el espacio y el tiempo que, en una suerte de ilusión óptica de la conciencia, se experimenta a si mismo como algo separado del resto. Esta ilusión es una especie de prisión que nos circunscribe a nuestros deseos personales y al afecto por unas cuantas personas cercanas. Nuestra tarea consiste en liberarnos de esta prisión, expandiendo el círculo hasta que nuestra compasión acabe abrazando a todas las criaturas vivas y a la naturaleza entera, en toda su belleza.

Albert Eistein. Carta a New York Post 1972

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Para nutrir la semilla de la bondad y ayudarla a crecer puedes utilizar la meditación. El objetivo de cualquier práctica de meditación es entrenar la mente, lo que conlleva elevar y transformar la conciencia. Y para este caso en particular puedes utilizar la meditación Metta Bhavana. “Bhavana”  hace referencia a cultivar, desarrollar, dar vida… y metta alude al amor, la amistad o la bondad (el término metta proviene del pali y tiene que ver con mitta que significa “amigo”). Con la práctica de esta meditación, activamente, cultivas estados mentales muy positivos hacia ti mismo, así como también hacia otras personas.

“Que todos los seres que existen, débiles o fuertes, largos o grandes, medianos o bajos, pequeños o gruesos, conocidos o desconocidos, cercanos o lejanos, nacidos o por nacer, que todos los seres sin excepción estén felices”Metta Sutta, Discurso del amor incondicional.

 

Proviene de la tradición budista, pero puede ser adaptada y practicada por cualquier persona, independientemente de su religión, ya que la meditación de la bondad amorosa es esencialmente acerca del cultivo del amor.

Practicar esta meditación te ayuda a traer más armonía a tu contacto con los demás, reducir los conflictos, resolver dificultades existenciales y profundizar en las relaciones con la gente que convives. Asimismo, puedes aprender a apreciar mejor a los demás, concentrándote en sus cualidades positivas y haciendo menos caso a sus errores. Te puede ayudar a tener más empatía, a ser más considerado, amable y tolerante, a superar la ira y el resentimiento.

En la meditación de metta bhavana se formulan diversos deseos de manera explícita aspirando al bienestar de diferentes clases de seres. Traemos a la mente a estas categorías de seres y dirigimos hacia ellos pensamientos de amor y bondad.

Práctica de la Metta Bhavana: 5 ETAPAS

La práctica de esta meditación se práctica en las siguientes 5 etapas:

1ª: Metta hacia uno mismo

2ª: Metta hacia un amigo

3ª: Metta hacia una persona neutral

4ª: Metta por un enemigo

5ª: Metta hacia todos los seres

Lo recomendable es elegir a cada una de las personas antes de comenzar la meditación para no destinar tiempo durante la misma en buscar.

Uno de los métodos que se utilizan en esta práctica y el que hemos elegido es utilizar frases del tipo:

“Que esté bien”

“Que sea feliz”

“Que esté libre de sufrimiento”

No hay un límite para las palabras o frases que puedes emplear.

Primera etapa: Metta hacia uno mismo 

Metta se practica primero hacia uno mismo, ya que a menudo tenemos dificultad para amar a otros si primero no nos amamos y tratamos adecuadamente a nosotros mismos. Difícilmente puedes sentir bondad hacia otros seres si no te sientes bien contigo mismo. Para ello primero hemos de cultivar respeto hacia nosotros mismos, ir soltando la costumbre de autocriticarnos y permitir que surja la realidad objetiva de la situación.

Sucede que ser amable contigo mismo es, a menudo, la parte más difícil, pero es muy importante practicarla con el fin de ayudarte con las emociones negativas que pueden obstaculizar la capacidad de generar ese amor compasivo hacia los demás.

Así que prestas atención a tu postura, a tu cuerpo y repites las frases que hemos citado anteriormente u otras a tu manera con deseos de bondad y bienestar:  Que esté bien…que sea feliz…que esté libre de sufrimiento…Al decir las frases, es importante que las sientas y que estés atento al efecto que tienen en ese momento. Por ello déjate el espacio suficiente para profundizar en la conciencia de tus sentimientos y emociones entre frase y frase.

Segunda etapa:

A partir de practicar metta hacia ti mismo, comienzas una secuencia de expansión que se inicia dirigiendo metta hacia una amiga o amigo por el que ya sientes afecto. Lo que haces es fortalecer este afecto. De modo que vuelves a centrarte en tu respiración, en tu cuerpo y traes la imagen o el recuerdo de esta persona a tu conciencia y comienzas a generarle buenos deseos con las mismas frases: que estés bien, que seas feliz…

Tercera etapa:

Continuamos expandiendo metta y ahora lo llevamos a una persona que nos resulta, de alguna manera, indiferente e intentamos reconocerla como lo que es, un ser humano igual que nosotros, y reconocemos en él que probablemente sufrimos por cosas muy parecidas y también que la alegría y el bienestar surgen de fuentes similares.  Así que escoges a alguien por el cual no sientas emociones positivas ni negativas. Podría ser alguien que ves con regularidad en la calle, en el autobús o en el metro, un vecino…y lo traes a tu conciencia y realizas la misma práctica de deseos bondadosos que en las anteriores etapas, tomando conciencia de tus emociones en cada momento.

Cuarta etapa: 

En esta etapa de la meditación traes deliberadamente a alguien con quien tienes algún conflicto y les deseas bien. Esta es la parte más complicada de la meditación, pero limpiar el resentimiento es necesario para cultivar metta. Puede ser una persona con la que simplemente estas irritado, o puede haber un conflicto más arraigado, aunque si estás comenzando es mejor comenzar con un con una persona con la que tengas una dificultad más leve. Asimismo, le dedicas deseos de bienestar y felicidad como en los pasos anteriores, siempre atento a tus emociones y el efecto que tienen en tu cuerpo.

Quinta etapa

En la quinta y última etapa extiendes tus deseos de metta hacia todos los seres humanos, hacia todos los animales de todas las especies, hacia todo el planeta… Y lo realizas del mismo modo: que todos los seres estén bien, que sean felices, que estén libres de sufrimiento…Y no olvides tomar conciencia de cómo te sientes en ese momento.

Te sugiero que practiques cada etapa durante un periodo de tiempo antes de pasar a la siguiente, por ejemplo, a partir 5 minutos con cada uno de ellos. Y recuerda que cualquier emoción que estés sintiendo, ya sea buena, mala o neutra, está bien.

El amor es una de las emociones más grandes que puedes experimentar y cultivar. Si practicas esta meditación con regularidad, te puede ayudar a sembrar una actitud positiva hacia ti mismo y hacia otros. Te animo a cultivarla y explorar sus efectos.

 

 

 

El arte de sostener el momento

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“Bebemos una taza de té, pero no somos conscientes de que la estamos bebiendo. Nos sentamos junto a la persona que amamos, pero olvidamos que está allí. En lugar de vivir el momento estamos en otro sitio, pensando en el pasado o en el futuro. Debemos iluminar con la luz de la consciencia todo cuanto hagamos para que la oscuridad que provoca la falta de atención desaparezca. La primera función de la meditación es Detener.”
Thich Nhat Hanh