El Arte de agradecer: escribe cada día cosas que agradeces a la vida.

Imagen

No puedes estar agradecido por las cosas que no notas, así que la atención y la gratitud van de la mano. El antídoto para la tendencia del cerebro humano a buscar lo que va mal es la gratitud: un diario de gratitud es una forma muy poderosa y sencilla de aumentar tu bienestar con mindfulness al enfocar tu atención en las cosas positivas que suceden en tu vida dia a día.

“Solo hay dos formas de vivir la vida: una, es pensando que nada es un milagro y la otra, es creer que todo lo es.”  Albert Einsten

rawpixel-782055-unsplash.jpg

Puedes escoger el momento que tú prefieras; al despertar para empezar a sentirte bien a lo largo del día, o tal vez prefieras hacerlo en la noche para agradecer todo lo que has vivido e influir positivamente en tu sueño.

En este post te explicamos cómo hacerlo

Cómo escribir un diario de gratitud

 

 

Mantra para la Autocompasión

Imagen

Con la autocompasión nos damos la misma amabilidad y cuidado que daríamos a un amigo cuando estás pasando por un momento difícil, fracasaS o notas algo que no te gusta de ti mismo. En lugar ignorar tu dolor con una mentalidad rígida y estricta, te detienes a decirte a ti mismo: “esto es realmente difícil en este momento, ¿cómo puedo consolarme y cuidarme en este momento?”

En lugar de juzgar y criticarte sin piedad por cualquier deficiencia, la autocompasión significa que eres amable y comprensivo cuando te enfrentas a fallos personales. Después de todo, ¿quién dijo que se supone que eres perfecto?

Cuando te encuentres atravesando dolor emocional o encuentres algo de ti mismo que no te guste puedes decirte a ti mismo las siguientes palabras:

Este es un momento de sufrimiento


El sufrimiento es parte de la vida


Que pueda ser amable conmigo


Que pueda aceptarme tal cual soy

ben-white-146950

La investigación muestra que cuanto más autocompasiva y menos autocrítica es una persona, menores son sus niveles de cortisol y más saludable es su ritmo cardiaco. Esto sugiere que son capaces de enfrentarse a los retos de la vida con mayor equilibrio emocional.

La autocompasión nos aporta la valentía y el sosiego necesarios para mirar de frente las emociones no deseadas.

Los sentimientos dolorosos son pasajeros por naturaleza, siempre que no los prolonguemos o identifiquemos mediante la resistencia o la evitación. Quizás lo más importante es que tener compasión por uno mismo significa que honras y aceptas tu humanidad. Las cosas no siempre irán como quieres. Encontrarás frustraciones, habrá pérdidas, cometerás errores, te toparás con tus limitaciones y no cumplirás tus ideales. Esta es la condición humana, una realidad compartida por todos nosotros. Cuanto más abres tu corazón a esta realidad en lugar de luchar constantemente contra ella, más podrás sentir compasión por ti y por todos los demás humanos en la experiencia de la vida.

 

Fuente: Sé amable contigo mismo, Kristin Neff

Visita nuestra web para informarte sobre cursos de mindfulness y compasión

WEB

Explora la autocompasión mediante una carta a ti mismo.

Imagen

“No siempre podemos obtener lo que queremos. No siempre podemos ser la persona que queremos ser. Cuando negamos o resistimos esta realidad, el sufrimiento surge en forma de estrés, frustración, y auto-crítica. Sin embargo, cuando esta realidad es aceptada con benevolencia, generamos emociones positivas como la compasión y el cuidado, las que nos ayudan a enfrentar nuestra situación” – Kristin Neff.

En este post te traemos un ejercicio para que explores la autocompasión. La compasión es un sentimiento que conlleva el querer ayudar a una persona que está sufriendo. La palabra compasión nos evoca ideas como “ternura”, “bondad” y “comprensión”.

La mayoría de nosotros tratamos de ser compasivos con los demás, pero a menudo no somos compasivos con nosotros mismos, nos resulta difícil practicar la autocompasión.

La autocompasión implica ser cálidos y comprensivos con nosotros mismos cuando sufrimos, fracasamos o nos sentimos inadecuados, en lugar de ignorar nuestro dolor o flagelarnos con la autocrítica. Las personas con autocompasión reconocen que ser imperfecto, fallar y experimentar dificultades en la vida es inevitable, por lo que tienden a ser amables consigo mismos cuando se enfrentan a experiencias dolorosas en lugar de enojarse cuando la vida no cumple con los ideales establecidos.

No siempre puedes ser ni obtener exactamente lo que quieres. Cuando esta realidad se niega o se lucha contra el sufrimiento aumenta en forma de estrés, frustración y autocrítica. Cuando esta realidad es aceptada con simpatía y amabilidad, se experimenta una mayor ecuanimidad emocional.

La buena noticia es que puedes decidir practicar la autocompasión, y si tienes problemas para hacerlo, puedes aprender. A continuación, te detallamos un método a través de la escritura.

  1. Piensa en una aspecto que te haga sentir mal contigo mismo

    a-l-117993-unsplash.jpg

Todos tenemos algo que no nos gusta de nosotros mismos, algo que nos hace sentir vergüenza, inseguridad o pensamos que no es “suficientemente bueno”.

“La imperfección forma parte de la condición humana, y los sentimientos de fracaso e inadaptación son inherentes a la experiencia de vivir”.

Piensa en algún aspecto que te haga sentir mal contigo mismo, puede ser el aspecto físico, el trabajo, una relación…

¿Cómo te sientes interiormente al pensar en el aspecto que has escogido?

¿Asustado, triste, deprimido, inseguro, enfadado?

¿Qué emociones se desencadenan cuando piensas en ese aspecto de ti mismo?

Intenta ser emocionalmente honesto y no reprimas ningún sentimiento, pero tampoco te pongas melodramático.

Simplemente trata de sentir tus emociones exactamente como son, ni más ni menos.

  1. Escribe una cartajan-kahanek-184675-unsplash.jpg

Ahora piensa en un amigo imaginario o real que tiene una actitud cariñosa, tolerante, amable y compasiva. Imagina que ese amigo ve todos tus puntos fuertes y débiles, incluyendo el aspecto sobre ti mismo sobre el que acabas de reflexionar. Piensa en lo que siente ese amigo por ti, en cómo te quiere y te acepta tal como eres, con todas tus imperfecciones humanas. Ese amigo reconoce los límites de la naturaleza humana y es agradable y comprensivo contigo.

En su gran sabiduría, entiende tu historia vital y las miles de cosas que te han ocurrido y que han hecho de ti la persona que eres. Tus defectos están relacionados con muchas cosas que no siempre has escogido: tus genes, tu historia familiar, tus circunstancias vitales…. Elementos que están fuera de tu control.

Escribe una carta dirigida a ti mismo desde la perspectiva de ese amigo imaginario. Céntrate en los defectos por los que tiendes a juzgarte:

¿Qué te diría tu amigo sobre tu defecto, desde la perspectiva de una compasión ilimitada?

¿Transmitiría la compasión profunda que siente por ti, sobre todo por lo incómodo que te sientes cuando te juzgas con tanta dureza?

¿Qué escribiría ese amigo para recordarte que eres humano, que todas las personas tenemos puntos fuertes y débiles?

Y si crees que ese amigo podría sugerirte posibles cambios, ¿Cómo serían esas sugerencias si surgieran de un profundo sentimiento de comprensión y compasión incondicionales?

Mientras te escribes a ti mismo desde la perspectiva de ese amigo imaginario, trata de llenar tu carta de un claro sentido de aceptación, amabilidad, cariño y deseo de salud y felicidad por parte de esa persona hacia tía.

Cuando termines la carta, déjala un momento. Después reléela y deja que las palabras te inunden. Siente cómo te llega la compasión, cómo te calma, y te consuela como si se tratase de una brisa fresca en un día muy caluroso. El amor, la conexión y aceptación son derechos de nacimiento. Para reclamarlos sólo tienes que mirar en tu interior,

Visita nuestra Web

Fuente: Sé amable contigo mismo, Kristin Neff