Acerca de Esther Fernández

Vivo en Valencia, me apasiona el mar Mediterráneo y doy gracias cada día por tener la oportunidad de respirarlo. Licenciada en Ciencias Económicas y Empresariales, mi experiencia profesional se ha desarrollado en el área de dirección de empresas durante más de veinte años. Actualmente trabajo en el mundo de la marca, comunicación y business development. También imparto cursos de mindfulness. Escritora y gran aficionada a la fotografía, me apasiona, además , la poesía, la ciencia, el cine, la naturaleza, la dieta mediterránea, el ejercicio al aire libre, los viajes, la música…y la belleza. Y me encanta cuando consigo unirlo todo con el hilo de mindfulness. Tengo una gran inquietud por conocerme y conocer cómo funciona el ser humano. También por ser mejor profesional y personalmente cada día, lo que me lleva a formarme y leer de forma constante. Fue así como descubrí mindfulness hace cuatro años y desde entonces ha impregnado todo lo que hago con una visión más creativa, ecuánime y compasiva. Pero sobre todo, mindfulness ha puesto en movimiento mis valores (libertad, creatividad, sabiduría, paz, mejora del mundo…) en todas las áreas de mi vida, sintiendo esa armonía que te eleva hacia el deseo de llevarlo a otros desde el entusiasmo de la propia experiencia transformadora. Me siento muy afortunada por haberlo logrado y formar parte del equipo de profesores de Respira Vida Breathworks. Mi objetivo aquí es contribuir a que la práctica de mindfulness llegue a muchas personas y que actuemos de la mejor manera hacia nosotros mismos y todos los demás, aliviando el sufrimiento. Y lo quiero hacer a través de mi experiencia personal (fotografía y escritura), y compartiendo contenidos relacionados con mente, arte y creatividad.

3 prácticas de mindfulness para comenzar el día

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“La meditación consiste en ofrecerte a ti mismo tu presencia genuina en cada momento. Es la capacidad de reconocer meridianamente que todo instante es un regalo de la vida, un regalo de la tierra y el cielo. En el zen, esto recibe el nombre de gozo de la meditación”. Tich Nhat Hanh

Cuando te despiertas, justo en ese momento, toma consciencia de que empieza un nuevo día. Que la vida te ofrece veinticuatro horas más para vivir, y que ese es un valioso regalo. Sonríe.

Puedes sostener la sonrisa en el rostro, incorporarte, sentarte, ponerte las zapatillas y caminar hacia el baño donde tienes una excelente oportunidad para cultivar mindfulness cada día con las siguientes prácticas:

  1. Lavarte la cara

Puedes conectar con una gran dosis de calma mientras te lavas la cara, te peinas o te duchas si sabes cómo proyectar la luz de la atención sobre cada una de las cosas que haces.

Por ejemplo, cuando abres el grifo, puedes disfrutar del contacto con el agua corriente que emana del grifo. Eso es la meditación. También tomas conciencia de lo afortunado que eres al disponer de agua corriente con tan solo accionar un mando.

El mindfulness es atención, es la capacidad de reconocer lo que está pasando en cada momento.

Abres el grifo y el agua fluye para ti. En muchos lugares carecen de suministro de agua. Abre el grifo lentamente, toma el agua entre las manos y te la llevas al rostro. Siente el agua en tus dedos, los ojos, las mejillas… habita el momento presente y disfruta de esas sensaciones que te despiertan.

Agradece el agua que llega a ti cada día.

Sé consciente de cada movimiento, no pienses en otras cosas. No te apresures en terminar y dedicarte a otra cosa.

  1. Lavarte los dientes

Vas a  dedicar uno o dos minutos a lavarte los dientes. No te apresures. Concentra toda tu atención en el cepillado. Cuentas con tiempo para cepillarte los dientes, para realizar el cepillado lentamente, centrándote en cada movimiento y las sensaciones físicas en ese momento.

Así pues, el reto consiste en cepillarte los dientes de modo que disfrutes de la tranquilidad y la felicidad durante el minuto o dos que dura la operación. Si puedes hacerlo, habrás tenido éxito; estarás meditando justo en ese instante.

  1. Meditar en la ducha

 Nada más entrar en la ducha, puedes comenzar centrarte en las sensaciones cuando tocas el agua, como la temperatura del agua, su textura…o la sensación al tocar la esponja, el jabón… Dejar que el chorro del agua caiga sobre tu cabeza unos minutos. Cerrar los ojos y sentir cómo se desliza el agua por toda la piel ; desde la cabeza, pasando por la cara, los brazos, la piernas, hasta llegar a los pies…Explorar, como si fuera la primera vez, las sensaciones táctiles al frotar cada parte de tu cuerpo. Abrirte, también, a los sonidos de las gotas de agua, o estimular tu olfato (oler primero el jabón que vas a aplicar).

Convierte la ducha en un momento especial del día, íntimo y placentero, un momento para ejercitar la atención consciente: tu momento.

Recuerda que cada día es un regalo. Una oportunidad para cultivar presencia en cada cosas que haces al iniciar el día y llevar esa actitud al resto de tu jornada.

Fuente: La paz está en tu interior, Tich Nhat Hanh

 

 

 

La postura de meditación

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La postura física influye en el estado mental. Si adoptas una postura demasiado relajada, hay muchas posibilidades de que tu meditación sea torpe y te produzca somnolencia. En cambio, una postura demasiado rígida y tensa puede propiciarte agitación mental.

Hay que adoptar una postura equilibrada, ni demasiado tensa ni demasiado relajada. En los textos, encontramos la descripción de la postura de los siete puntos, llamada vajrasana (postura «adamantina»):

  1. Las piernas están cruzadas en la postura del vajra, comúnmente llamada «postura del loto», en la que primero se coloca la pierna derecha doblada sobre la izquierda, y luego la izquierda sobre la derecha.

 

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Si esta postura resulta demasiado difícil, se puede adoptar la del «semiloto», que consiste en situar la pierna derecha bajo el muslo izquierdo, y la pierna izquierda bajo el muslo derecho (se trata de la denominada postura «feliz», llamada sukhasana):

  1. Las manos reposan sobre el regazo, en el gesto de la ecuanimidad, la mano derecha sobre la mano izquierda, de modo que la punta de los pulgares esté en contacto. Hay una variación que consiste en poner ambas manos a lo largo, sobre las rodillas, con las palmas hacia abajo.
  2. Los hombros están ligeramente levantados e inclinados hacia delante.
  3. La columna vertebral tiene que estar muy recta, «como una pila de monedas de oro».
  4. La barbilla ha de estar ligeramente inclinada hacia la garganta.
  5. La punta de la lengua toca el paladar.
  6. La mirada se dirige hacia delante o ligeramente hacia abajo, siguiendo la prolongación de la nariz, los ojos pueden mantenerse bien abiertos o entornados.

Si te resulta incómodo permanecer sentado con las piernas cruzadas, también puedes meditar sentado en una silla o sobre un cojín elevado.

Lo esencial es mantener una postura equilibrada, con la espalda bien recta, y adoptar otros puntos de la postura descrita más arriba. Los textos dicen que si el cuerpo está bien recto, los canales de la energía sutil también lo están, y, en consecuencia, el espíritu se mantiene claro.

No obstante, puedes modificar ligeramente la postura del cuerpo según vaya evolucionando la meditación. Si tienes tendencia a caer en el torpor mental, e incluso a dormimos, enderezas el busto adoptando una postura más tónica, y levantas la mirada hacia arriba. Pero si, por el contrario, tu espíritu está demasiado agitado, te relajas un poco y diriges la mirada hacia abajo.

Es importante mantener la postura apropiada el máximo tiempo posible, pero si empieza a resultarte demasiado incómoda, es preferible que te relajes durante unos instantes antes que estar constantemente distraído por culpa del dolor.

También puedes, dentro de tus capacidades, aprehender la experiencia del dolor, sin rechazarlo ni magnificarlo, y recibirlo como si fuera una sensación como las demás, agradable o desagradable, en la plena conciencia del momento presente.

Fuente: El Arte de la meditación, MATTHIEU RICARD

Curso de mindfulness para la salud y el estrés

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Un nuevo año es un nuevo comienzo, una oportunidad de cambio o transformación, y es un momento ideal para establecer lo que sí queremos en nuestra vida. La atención plena te aporta esa claridad para conectar con tu verdadero propósito. Te deseamos un 2019 lleno de atención plena y compasión. Como dice Jon Kabat-Zinn: si aumentas la conciencia los cambios en tu vida vienen solos.

Este curso está dirigido a:

-Público en general y profesionales.
-A todas aquellas personas que quieran introducirse o profundizar en la práctica de Mindfulness y compasión y aprender a gestionar:

-Estrés y otros estados mentales negativos.
-Una situación difícil en sus vidas (burnout laboral, separación, duelo, cambios importantes…).
-Toda aquella persona que quiera aprender herramientas e caces para poder vivir una vida más plena en lo personal y menos vulnerable a las exigencias profesionales.

Este curso te enseñará a desarrollar la atención Consciente. Todo lo que haremos durante las clases está centrado alrededor de esta habilidad, proporcionando diversas técnicas para que aprendas a cultivarla en los diferentes ámbitos de tu vida, aprendiendo a reconocer el momento presente con elección y dándote la posibilidad de vivir con más estabilidad emocional.

¿Cómo es una clase?

-Meditación guiada
-Movimientos conscientes
-Compartir con el grupo
-Espacio de práctica
-Apoyo en tus dudas
-Tema de la semana

Los programas Breathworks RespiraVida son un desarrollo del Programa de Reducción de Estrés basado en Mindfulness (MBSR), creado por Dr. J.K. Zinn (Universidad Massachusetts), con elementos claves de la Terapia Cognitiva Basada en Mindfulness (MBCT) por M. Williams, J. Teasdale and Z. Segal, y tomando como base las prácticas de meditación milenarias de la tradición budista.

Los grupos son reducidos (máx 8 personas). Cada semana iremos introduciendo diferentes prácticas de meditación.

Mindfulness para el Salud MBPM tiene las siguientes características:
Es un programa psico-educativo grupal, con estándares de calidad.
Se fundamenta en evidencias cientí cas.
La capacitación de los profesores está definida por los estándares de “UK Network for Mindfulness Based Teacher Trainers”.
Nuestros profesores aplican y son evaluados por los “Criterios de desarrollo y evaluación de competencias docentes MBI:TAC ”de Bangor University.
Los profesores de MBPM tienen un compromiso personal con la práctica de Mindfulness y con su formación profesional continuada (FPC).

Horario

8 SESIONES los viernes de 18:30 a 21:00

+ día adicional de práctica en fin de semana (sábado o domingo) para realizar meditaciones, comida consciente, meditar caminando…

Comienza el viernes: 11 de enero 2019

Precio y forma de pago:

Precio: 190 euros

Inscripción reserva: 50 euros, resto antes del 1 de ENERO DE 2019

Incluye un manual y audios con meditaciones guiadas.

Si tienes dificultades económicas, no te quedes con ganas de hacerlo, cuéntame tu caso y encontraremos una solución para ti.

Profesor:
El curso será impartido por Esther Fernández, profesora certificada por Respira Vida Breathworks.

Las clases serán en Valencia, en el edificio CREA, en Avda. de las Jacarandas, 2 -LOF 304

Para más información: info@mindfulnessartes.com

tel: 607 66 22 03

EVIDENCIAS CURSOS

El arte de abrazarte

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Una manera sencilla de calmarte y consolarte a ti mismo cuando te sientes mal consiste en darte un abrazo cariñoso. Puede parecerte un poco absurdo al principio, pero tu cuerpo no lo sabe, de manera que reacciona respondiendo a ese gesto de cariño como lo haría un bebé en brazos de su madre. Nuestra piel es un órgano increíblemente sensible. Las investigaciones indican que el contacto físico libera oxitocina, proporciona sensación de seguridad, alivia las emociones estresantes y calma la tensión cardiovascular.

Como comentábamos en el post  El arte de cuidarte a ti mismo: beneficios de la autocompasión (I) La autocompasión implica reconocer tu propio sufrimiento, faltas y errores y responder con amabilidad, cuidado y comprensión. Es hablarte y tratarte como si fueras un amigo. Es ver tus problemas y errores como parte de ser humano.

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El abrazo se considera una de las principales demostraciones de afecto del ser humano, ¿Por qué no dártelo a ti mismo como una madre abraza a un niño?

Si te sientes tenso, preocupado, triste, o autocrítico, prueba a darte un abrazo cálido, acaríciate con ternura el brazo o la cara, o balancea suavemente tu cuerpo. Lo importante es que realices un gesto inequívoco que transmita sentimientos de amor, atención y ternura.

Si hay otras personas contigo puedes rodearte el cuerpo con los brazos de una forma discreta y darte un apretón suave y reconfortante. También puedes imaginar simplemente que te abrazas si no puedes realizar el gesto físico.

Observa cómo sientes tu cuerpo después de recibir el abrazo ¿lo sientes más cálido, más tranquilo? Resulta sorprendente lo fácil que es poner en marcha el sistema de oxitocina y cambiar la experiencia bioquímica.

Prueba a darte abrazos varias veces al día cuando pases una mala racha. Así empezarás a desarrollar el hábito de consolarte físicamente cuando lo necesites y aprovecharás al máximo ese método de ser amable con uno mismo.
Fuente: Sé amable contigo mismo, Kristin Neff

Meditación 6 minutos de mindfulness

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Hacer una pausa es una forma de salir del piloto automático y conectar con el ahora. Un puente que te lleva del “hacer” al “ser”. Lo único que tienes que proponerte es pasar unos minutos sentado sin hacer nada: únicamente ser.

Una pausa te abre la puerta para apreciar plenamente cada momento de la vida.

Puedes guiarte escuchando esta meditación.

Meditación

El Arte de agradecer: escribe cada día cosas que agradeces a la vida.

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No puedes estar agradecido por las cosas que no notas, así que la atención y la gratitud van de la mano. El antídoto para la tendencia del cerebro humano a buscar lo que va mal es la gratitud: un diario de gratitud es una forma muy poderosa y sencilla de aumentar tu bienestar con mindfulness al enfocar tu atención en las cosas positivas que suceden en tu vida dia a día.

“Solo hay dos formas de vivir la vida: una, es pensando que nada es un milagro y la otra, es creer que todo lo es.”  Albert Einsten

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Puedes escoger el momento que tú prefieras; al despertar para empezar a sentirte bien a lo largo del día, o tal vez prefieras hacerlo en la noche para agradecer todo lo que has vivido e influir positivamente en tu sueño.

En este post te explicamos cómo hacerlo

Cómo escribir un diario de gratitud