El arte de la respiración: salir del piloto automático

Poetas y científicos saben que nuestro organismo late con los ritmos de nuestro origen. La naturaleza entera reproduce el ritmo de la respiración. Los ritmos del mundo vivo están incluidos en los más amplios ritmos del propio planeta, con el flujo y reflujo de las mareas, los del día y la noche, las estaciones…Nuestros propios cuerpos están unidos al planeta por un intercambio rítmico, cuando la materia y la energía fluyen en vaivén, entre nuestros cuerpos y el medio ambiente. El ritmo de tu respiración influye en todo lo que haces.

Una de las formas en las que se produce este intercambio de materia y energía es a través de tu respiración: en cada exhalación intercambias moléculas de dióxido de carbono procedentes del interior de tu cuerpo por otras de oxígeno procedentes del aire que te rodea.

La respiración es el recurso de más fácil acceso que tienes para generar y mantener tu energía vital : liberando desperdicios con cada espiración, renovándote con cada inspiración.

Respirar es algo que tu cuerpo sabe hacer para asegurar tu supervivencia básica. En este mismo momento, mientras lees estas palabras, tu cuerpo está respirando sin que lo pienses. Esta respiración automática te permite sobrevivir, pero cuando la bloqueas o limitas a través del hábito, se restringe y distorsiona, limitándote. La mayoría de la gente no es consciente de que respira mal y de las consecuencias negativas de restringir este proceso vital fundamental. El estrés y la ansiedad generan una respiración más superficial que perjudica nuestro organismo.

La respiración afecta a los sistemas respiratorio, cardiovascular, neurológico, gastrointestinal, muscular y psíquico; y también tiene un efecto general sobre el sueño, la memoria, el nivel de energía y la concentración entre otros. Mediante el perfeccionamiento y la mejora de calidad de tu respiración puedes sentir una impacto positivo en todos los aspectos de tu ser.

El proceso de la respiración es una gran metáfora del modo en que enfocas , vives  y reaccionas ante los cambios. ¿Cómo es tu respiración?

A través del tiempo y las culturas, el proceso de la respiración siempre fue considerado inseparable de la salud y el espíritu, como podemos ver a través de diferentes palabras:

  • El término griego ‘pneuma’ significa espíritu y, también, aire.
  • Pranaes la palabra en sánscrito para aliento o aire inspirado (del verbo ‘pran’: aspirar). Hace referencia a una especie de espíritu o energía universal, que penetra en el cuerpo con el aire a través de la respiración. La respiración no es solo un proceso estrictamente biológico, sino que va mucho más allá.
  • En japonés el equivalente al pranaes el ki, que significa energía, presencia, voluntad o salud , y que en algunos contextos se traduce directamente como ‘respiración’.
  • En la medicina china, el qi es literalmente ‘aire, aliento, disposición de ánimo’. Es un principio activo que forma parte de todo ser vivo y  que hay que entender, igual que el prana, como un ‘flujo vital de energía’.

La respiración ha sido considerada como una fuerza que corría como un río a través de la mente, el cuerpo y el espíritu, vivificando todo a su paso.

 

water-913367_1920.jpg

La respiración representa un papel clave tanto en la meditación como en la sanación.

Es un poderoso aliado en el trabajo meditativo. En la meditación actúa para nuestra atención como si fuera un ancla. El hecho de que se trate de un proceso rítmico y que cambie todo el tiempo le da más valor todavía.

Al concentrarte en la respiración, cuando meditas, aprendes a sentirte cómodo con el cambio. Sabes que tienes que ser flexible. Te entrenas en asistir a un proceso que no sólo cuenta con ciclos y flujos, sino que también responde a tu estado emocional cambiando su ritmo, a veces de forma impresionante.

La manera más fácil y eficaz de comenzar a practicar la atención plena en meditación consiste, sencillamente, en concentrar la atención en tu respiración y ver qué sucede mientras intentas mantenerla ahí. Existen diferentes lugares en el cuerpo donde puedes observarla, desde las ventanillas de la nariz, el pecho cuando se expande y se contrae o el estómago que se hincha y se deshincha como la mar.

También tiene la virtud de ser un proceso muy conveniente para apoyar la conciencia de tu vida diaria. Siempre te acompaña, no puedes dejarla en casa. Sintonizar con ella te lleva directamente al aquí y al ahora, a salir del piloto automático.

Cuando respiras conscientemente te recuperas a ti mismo y recuperas la vida en el presente. La respiración te conecta, inmediatamente,  con el proceso rítmico y fluido de la vida.

 

 

Fuentes:

El gran libro de la respiración, Dona Farhi.

Vivir con plenitud las crisis, Jon Kabat -Zinn

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s